DR. JUAN BAUTISTA GOMES AYERDI

Por Miguel ESTRADA GARCÍA

Se desconoce la fecha de la llegada a Apatzingàn del doctor Juan Bautista Gomes Ayerdi, pero para reconocer su trabajo que importa, la fecha sale sobrando.

Siempre de blanco, haciendo honor a diario con este uniforme a su profesión de medico, del que los mas necesitados acudieron siempre hasta su muerte. Asi lo conocí.

En los Los 60’s y 70’s “El Medico Loco” conocido de esta manera en la ciudad y sobre todo, mas, en la zona rural, precisamente en la zona rural fue donde sus servicios profesionales fueron bien recibidos por la marginación en que vivían sus moradores, sobré todo aquellos que residían al sur del rio Grande, donde el paludismo, la tos ferina, él sarampión, fiebre tifoidea, viruela y el mal del pinto aun contaba con una supremacía inrradicable.

Pero antes tendré que Regresar a La Quemada, en el municipio de Atoyac, Guerrero, donde los abuelos del medico Juan Bautista Gomes Ayerdi, eran propietarios de unas 37 mil hectáreas de toda clase de terreno, la caña, el café, el tabaco, maderas finas y el cayaco, fueron las principales fuentes de trabajo, un día todo esto termino, llego la expropiación a los latifundios, los que se negaron a ese reparto agrario pelearon y los caídos miles por ambos lados, fue el resultado sangriento de esa lucha, esto ocasiono que Juan Bautista fuera a dar a un seminario en Chilapa.

La familia de Juan Bautista Gomes Eyerdi fue numerosa, prácticamente desaparece, los que tuvieron mejor suerte salieron huyendo de La Quemada, antes tuvieron varios enfrentamientos con los agraristas y Juan a parar al seminario de Chilapa como ya lo observe.

La UNAM fue su máxima casa de estudios, ahí termina la carrera de medico partero y en 1939 se dirige a Cuernavaca en donde se establece profesionalmente, pero no por mucho tiempo pues le llega la oportunidad de trabajar en Pemex y le asignan su base en Posa Rica, Veracruz, posteriormente lo trasladan a Tarimoro, Guanajuato, entre Celaya y Salvatierra donde termina su contrato con Pemex,en Uruapan se establece también por poco tiempo, ahí empieza a atender a pacientes de la tierra caliente de quienes conoce las bondades de esa región y su interés crece hasta que decide venir a Apatzingàn donde se quedo para siempre a aunque al morir había decidido quedar con la madre tierra de Acahuato.

Su consultorio en la antigua calle de 5 de Febrero, hoy José Manuel de Herrera, frente al también antiguo mercado municipal y donde hoy se ubica la biblioteca publica municipal, se extendía en un triangulo de marginación, de Apatzingàn a Caleta de campo Apatzingàn, Cancita, las Cruces, él rio grande por ambos lados, Chila el Aguaje, Catalinas, las colonias y nuevamente Apatzingàn, ese era su consultorio ambulante, él mas grande de la región de tierra caliente.

Como todo profesionista es obvio que tenia que cobrar sus servicios, pero en ocasiones muy significativas y abundantes no lo hacia, la razón era simple, la pobreza del enfermo no le permitía cobrar sus honorarios y de paso los apoyaba también gratuitamente con los medicamentos, era tal la cantidad de medicamentos que compraba a diferentes laboratorios, qué en una ocasión uno de esos laboratorios establecidos en Guadalajara le obsequio un coche continental, por supuesto nuevo.

Los agentes de ventas y empleados del correo local eran piezas importantes para el medico, del tal manera que les tenia un trato especial, ellos tenían mucho que ver con su trabajo, las compras de medicamentos eran tan abundantes que de plano los agentes de medicamentos doblaban las visitas, mientras que los del correo recibían cientos de cartas de pacientes que con este servicio informaban de sus padecimientos o de su mejoría.

Una epidemia azoto a Iraq, aun perteneciendo al cuerpo medico de Pemex Juan Bautista Gomes Ayerdi integro una delegación medica y salieron al medio oriente, fueron varias semanas de intenso trabajo atendiendo a decenas de enfermos, pero una noche sus tiendas de campaña fueron de pronto allanadas por un grupo armado que los mantuvo secuestrados y días después liberados, nunca supieron la razón de ese desaguisado.

Una faceta del medico que en lo personal me llamo la atencion desde siendo yo muy joven, fue que un día Otilio su hijo y compañero de primaria, me enseño un libro de la autoría de padre, yo tenia la idea que el titulo era algo relacionado con Batan, no fue así, hace días me obsequió tres libros de al menos diez escritos por el medico y Otilio me corrigió, se llama “Tenia que Volver”. En su trabajo de novela quedo plasmado Raza de Víboras, Elvia Smovich, Tenia que Volver, La Alondra, El Joyero (que no conocía las perlas), del Cesar y de Dios, La Ciudad Vencida y otros más que escapan de mi memoria. Fue en 1974 cuando las autoridades estatales y municipales de Acapulco reconocen su trabajo literario y merecidamente le rinden un homenaje.

Al leer una de su obras me di cuenta de la finura de sus gustos; le gustaba leer obras como El Hereje de Soana ,del autor contemporáneo R. Haupmann, un excelente novelista de la que me atrevo a afirmar que lo inspiro a escribir sus propias novelas, en las que también me doy la libertad de afirmar que sus personajes centrales eran el mismo.

En ocasiones que aprovechaba el momento admiraba con todo sentimiento a compositores de la talla de L iszt, Ludwig, Mozart, y se complacía con la Rapsodia Húngara número dos o “Caza en el la Selva Negra” con las que alimentaba su alma.

Con una perspectiva en estos tiempos, me doy cuenta que Juan Bautista Gomes Ayerdi era un hombre sumamente culto, refinado para beber pues en su casa y en el camino en busca de la consulta nunca le falto el coñac, lo tomaba como debe de ser, sin emborracharse, concluyo que también perteneció a esa clase de hombres aventureros que dejan todo, en ocasiones por nada; le gusto viajar al extranjero, sobre todo Europa y en especial a Alemania, en forma mas personal Johangeorguistadt, perteneciente al Estado de Sajonia, cercas de Berlín, ahí quedo algo de su sangre, una hija.

Alguien le pregunto, ? Por que lo del Medico Loco¿, – contesto -“ cuando me refiero a mi vida, donde enfatizo mis viajes, entre otras muchas cosas más, no me creen y dicen que estoy loco, pero que importa eso, pues solo quienes compartieron mi vida lo saben”.

Cierto día llego a su consultorio un hombre con heridas producidas por arma de fuego, la gravedad, creo que era de la Cruces, el medico determino llevarlo de urgencia a la ciudad de Uruapan, en la Cruz Roja lo dejo internado, el juramento Hipocrático se había cumplido, sin embargo las autoridades policiacas no lo interpretaron de esta manera y con su esposa fue detenido por agentes de la policía judicial del estado.

Fueron ocho días los que duraron encarcelados en Nueva Italia, fue tal vez por que los hechos violentos en que el lesionado que llego a su consultorio se habían desarrollado en jurisdicción de Nueva Italia.

El Licenciado Salvador Ramírez se encargo de defenderlo se aclaro su situación y cuando llego a la cárcel boleta de liberación en mano, el medico le dijo,”mi Lic.” para poder salir primero, quiero unos buenos platos de cecina y un Cuatro de Cervezas Bohemias para mis amigos presos y para mi, una copa de coñac,? Se podrá? .

Apatzingàn y la región de tierra caliente fueron lo todo para el, mutuamente se dieron lo que quisieron, en ocasiones decía que Cancita es uno de los ranchos mas hermosos del mundo y que cuando muriera quería que fuera sepultado en Acahuato.

TRABAJO INCONCLUSO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.